AMBIT RECIBE MEDALLA AL MÉRITO SOCIAL EN SU 25 ANIVERSARIO

AMBIT RECIBE MEDALLA AL MÉRITO SOCIAL EN SU 25 ANIVERSARIO
València 24 de septiembre de 2018.

El lunes 24 la Asociación Àmbit recibe la medalla al mérito SOCIAL por parte de la Secretaria de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior del Gobierno de España.

25 años de la historia de Ambit sugiere mirar sus inicios, el por qué y para qué de una Asociación que nació frágil en todo, menos en la decisión de quienes la constituimos.
Nosotros ya habíamos conocido personas en prisión cumpliendo condena y otros que ya la habían cumplido y estaban retomando sus vidas con enormes dificultades, porque al salir de la cárcel todo te recuerda de dónde vienes, y te sientes señalado por el estigma.

De sus relatos sabíamos cómo un internamiento en prisión, cuanto más largo más perjudica la persona en todos sus niveles, psicológico, afectivo familiar, de salud, laboral, los llamados efectos de la prisionalización , y también sabíamos que la salida no era fácil, y que para afrontarla eran imprescindibles ayudas de toda índole y sobre todo, no sentirse sólo.
Esas ayudas no existían o no eran suficientes o no estaban a su alcance; nos avergonzaba ser parte de una sociedad que genera pobreza y marginación y luego la excluye, culpabiliza, estigmatiza, recluye y esconde en prisión, negando y olvidando su responsabilidad.

Todo esto no ha cambiado, seguimos hoy con el mismo paradigma cultural, social y jurídico que propicia que los más desfavorecidos acaben totalmente excluidos, y continúen siendo los habitantes mayoritarios de las prisiones del Estado. Sí han cambiado los colectivos, hoy hay más extranjeros, más mujeres y más enfermos mentales que en 1993.
Porque la prisión era y sigue siendo es un microcosmos donde se concentra todo lo no resuelto en la sociedad: desigualdad, marginación, violencia, pobreza, emigración, desarraigo, adicciones, enfermedad etc., pero todo se esconde y se olvida, para que nos quedemos con la necesidad de encerrar a los que acaban cometiendo conductas delictivas, más o menos graves.
Pero en 1993, nos situamos frente esta realidad y nos dejamos interpelar por ella, con actitud abierta, permeable, flexible, frágil y crítica a la vez, humana….conscientemente humana y desde ahí tomamos la decisión de abrir cauces de libertad, de acompañamiento, de respeto, de escucha, de responsabilidad que no culpa, de, sobre todo, descubrir potencialidades escondidas o nunca vividas por sus protagonistas. Un proyecto centrado en las personas, confiando en ellas y en su proceso vital, fuera el que fuera. Un ir más allá de los hechos que constituyen delitos, porque tampoco desde ahí se atiende ni resuelve la situación de las víctimas de esos hechos.
Sólo desde esa mirada centrada en el respeto y no en la imposición hacia los demás, en la actitud profesional abierta a estar aprendiendo siempre, se puede sostener en el tiempo un proyecto de difícil comprensión y credibilidad por parte de una sociedad juzgadora y estigmatizante con los colectivos de personas no adaptadas a sus normas.
Con el nombre Ambit, ya pretendimos orientar que queríamos conseguir “ambit” = espacio de libertad, de igualdad, de respeto, de dignidad, para todos aquellos que lo habían perdido o que incluso, no lo habían vivido nunca.
El Albergue fue el primer espacio de acogida para todos ellos, el eje vertebrador de todo lo que
ha venido después, completando, mejorando e innovando, a través de nuevos recursos, facilitando nuevos cauces vitales.
Desde siempre hemos tenido un reconocimiento por parte de los Equipos de Tratamiento Penitenciarios de que Ambit apuesta por los “casos más difíciles” por las personas que ya antes del delito procedían de los colectivos más vulnerables y cuya recuperación es más costosa: más tiempo, más dedicación, más profesionalidad, más cuidado cercano, más límites que clarifiquen y den confianza, menos imposición y más libertad. De la aparente contradición en la aplicación de estos conceptos, de su equilibrio en la adaptación personalizada, flexible y firme a la vez, alentadora y responsable, surge la posibilidad de ayudar a descubrir que una persona es capaz de creer en si misma y en sus posibilidades.
Esta mirada hacia las realidades más desatendidas en prisión y en la sociedad, es la razón de la vivienda tutelada para enfermos mentales judicializados “Eolus”, inaugurada el año 2001 y que fue el inicio de una especialización de la Asociación que hoy se reconoce como referente necesario para atender y evitar encarcelamiento de las personas con TMG. Las viviendas satélite, fueron la consecuencia natural para seguir acompañando en la comunidad a los usuarios de Eolus al salir de la vivienda tutelada.
Igualmente , para todos los que pasaron por el Albergue en algún momento, dentro y fuera de prisión, Ambit es un punto de atención, de reencuentro, de información, de ayuda, de escucha, articulado en un programa “Atreua”:
Se trata de seguir en contacto con todos los que lo desean, los que quedaron a medio camino y los que han encontrado su lugar en el mundo.
Ambit es la suma de muchas vidas, las de los usuarios, todas valiosas y merecedoras de dignidad y justicia y también las de las personas que han trabajado a lo largo de todos estos años, muchos profesionales y voluntarios que dejaron su impronta, su ilusión y, que a su vez llevaron con ellos el aprendizaje de que todos somos iguales y que con la pérdida de la dignidad de ciertos colectivos, es también nuestra dignidad la que se resiente, y que en definitiva, debemos entre todos pensar que las cosas se pueden hacer de otra manera.
Hoy Àmbit dispone de un Albergue, dos viviendas tuteladas Eolus abierta en 2001 y Papallona la primera vivienda para mujeres reclusas con trastorno mental grave de España abierta en 2016, 2 viviendas de promoción de la autonomía, 13 viviendas satélites y dos viviendas para población reclusa vulnerada en ejecución que se abrirán en 2019.

Somos referentes en materia de recuperación en materia de Salud Mental, todo ello gracias a un equipo de 30 profesionales, voluntariado, el apoyo público y privado.

Agradecemos el reconocimiento que supone recibir la medalla al mérito civil por parte del gobierno de España, que nos hace más fuertes en la denuncia de la vulneración de derechos, la pobreza y la falta de una reinserción 40 años después de la Constitución Española.

Asociación Àmbit